Alimentación

La alimentación durante la Edad Media resulta muy interesante. El registro arqueológico nos muestra un predominio de ollas entre los siglos XI-XIII, coincidiendo con la presencia de los caballeros hospitalarios. Sopas y guisos serían las comidas más consumidas, sin despreciar el consumo de chacinas, quesos y panes. A partir del siglo XIV, evidenciamos un cambio en las costumbres. La irrupción de la vajilla engobada nos muestra un aumento en el consumo de proteínas. El estudio de los basureros nos ha mostrado la presencia de aves de corral, huevos, caracoles, cerdos, ovejas y vacas, cuya ingesta estaría acompañada de nabos, coles y legumbres.

Los hornos juegan un papel principal en la fisonomía de las casas, tanto para hacer panes, como para asar carne, lo que muestra una dieta evolucionada con respecto al momento anterior.