Arqueología en Fuenteungrillo

El estudio reciente del poblado se remonta a la década de los años cincuenta, cuando el profesor D. Federico Wattenberg ubicaba en Fuenteungrillo, el mítico oppidum vacceo de Tela, en su ya clásico Celtiberismo y Romanización en la cuenca media del Duero (1959: 175), señalando además el paso de la calzada de Oceloduri a Pallantia (1959:159, 160), que estaría situado XXII millas romanas de Intercatia. Años después, fue objeto de atención por parte de D. Pedro Palol y del propio Wattenberg en Carta Arqueológica de España. Provincia de Valladolid (1974).

Poco después, y tras el análisis de algunas imágenes aéreas del yacimiento, la coordinación entre los departamentos de Historia Medieval y Prehistoria, Arqueología, Antropología Social y Ciencias y Técnicas Historiográficas, plantearon un proyecto para estudiar el lugar de manera combinada: así por un lado, se acudió al Archivo Histórico nacional y a otros archivos secundarios, en tanto que se iban iniciando las excavaciones arqueológicas.

Fue así como entre septiembre de 1981 y 1986, la Universidad de Valladolid, en colaboración con la Excma. Diputación Provincial, llevaron a cabo una serie de campañas de excavación arqueológica bajo la dirección del profesor D. Julio Valdeón Baruque y de Dña. Inmaculada Sáez Sáiz. Aquellos primeros resultados se dieron a conocer en varios artículos divulgativos en publicaciones como Historia 16 o Revista de Arqueología, así como en diversas aportaciones a congresos.

En el bienio 1986-1987, el enclave fue incorporado al Inventario Arqueológico de la provincia de Valladolid durante la campaña dirigida por D. Germán Delibes y Dña. Eloisa Wattenberg.

Durante los años 1989 y 1991 aparecieron algunas aportaciones a congresos, centradas en la cerámica medieval, sobre el castillo y sobre el despoblado, de la mano del equipo formado por D. Carlos Manuel Reglero de la Fuente, D. Joaquín García López, Dña. Inmaculada Sáez Sáiz y Dña. Veronnique van Damme Preud´homme.

En 1990 Inmaculada Sáez Saíz y Joaquín García López elaboraron la documentación básica para la declaración de BIC. Dos años después, sus datos fueron revisados y actualizados por la Universidad de Valladolid entre 1992 y 1993, bajo la dirección del arqueólogo D. Jorge Santiago Pardo.

Pero sin duda, el mayor impulso que recibió el conjunto fue su protección como Bien de Interés Cultural, planteándose desde entonces su puesta en valor de cara a acondicionar el lugar para el turismo. Entre 1994 y 1996, se realizó la consolidación y restauración de las diferentes estructuras que habían sido excavadas hasta ese momento, que fue completada con la excavación de los antiguos testigos realizada por la empresa Arquetipo. Dentro de esta puesta en valor, y con un proyecto de la Dirección General de Patrimonio redactado por Dña. Consuelo Escribano y D. Carlos García de Pablo, se ejecutó la construcción del aula arqueológica y la edificación de la vivienda medieval. Del material expositivo, se hizo cargo la empresa Unoveinte en 2003, con proyecto de D. Arturo Balado Pachón, bajo las directrices de la Fundación de Patrimonio Histórico de Castilla y León.

Tras ser gestionado por la Excma. Diputación de Valladolid durante un breve espacio de tiempo, a través del Plan de Oficinas de Turismo, cayó en desuso hasta que el Excmo. Ayuntamiento de Villalba de los Alcores decidió darle un nuevo impulso, encargando a Arbotante Patrimonio e innovación S.L. la limpieza de las zonas ya excavadas y el acondicionamiento de su estado y el de las instalaciones existentes, procediéndose además su dinamización turística a través de diferentes iniciativas culturales.

Fuenteungrillo: investigación abierta

El último trabajo arqueológico se realizó en 2005, cuando fue revisado con motivo de la redacción del capítulo arqueológico integrado en la normativa urbanística municipal de Villalba de los Alcores, por el Gabinete Strato, sin que hubiera vuelto a despertar interés hasta el año 2012, en que se inició una puesta a punto del yacimiento, augurando un nuevo impulso a las investigaciones. En este sentido, desde Arbotante Patrimonio e innovación S.L. se ha procedido a replantear las investigaciones clásicas, analizando todo el material existente hasta la fecha, y empleando nuevas tecnologías para el estudio del yacimiento, como tratamiento de imagen aérea o fotogrametría, se combinan con las tradicionales técnicas de campo. Bajo la dirección del equipo formado por Iván García Vázquez, Miguel Angel Brezmes Escribano y David Hernández González, se está trabajando en la actualidad en la investigación arqueológica del poblado, para establecer sus diferentes fases de ocupación y dar respuesta a los interrogantes que, aun hoy, existen sobre el lugar.

Desde 2012, Arbotante Patrimonio e Innovación S.L. realiza la gestión y dinamización turística de la Zona Arqueológica Poblado de Fuenteungrillo y de su aula didáctica, gracias a un convenio firmado con el Excmo. Ayuntamiento de Vilalba de los Alcores (Valladolid).

En 2014, el proyecto se ha visto beneficiado de una subvención destinada a financiar proyectos de contenidos digitales culturales y de recursos didácticos del español en Internet o dispositivos móviles (REAY CYT 009).

De la misma manera, los trabajos científicos de investigación arqueológica han sido retomados por el mismo equipo de Arbotante Patrimonio e Innovación S.L., en colaboración con la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, Servicio territorial de Cultura, y el Servicio Territorial de Medio Ambiente-Área de Vías Pecuarias, propietaria de los terrenos, y el asesoramiento del Departamento de Historia Medieval de la Universidad de Valladolid.