Herramientas de hierro

Los materiales arqueológicos metálicos son abundantes en el yacimiento que nos ocupa. La variedad de herramientas, útiles, apliques o armas inventariadas, contrasta con el mineral con el que están fabricados, predominando el hierro sobre otros metales como el bronce o el cobre. El hierro que se emplea en Castilla suele provenir de los centros productores del Cantábrico donde se encuentra en abundancia el mineral y el carbón. El hierro es por lo tanto importantísimo para estas sociedades preindustriales. Agruparemos este conjunto de hierros en función de un criterio funcional, diferenciando los elementos domésticos y de adorno personal, los aperos de ganado y las herramientas, las armas y los hallazgos numismáticos.

El primer grupo hace referencia a los elementos de la vida cotidiana relacionados con el mobiliario existente en las casas. Lo componen un asa de caldero, una hebilla, una arandela y un atizador de hierro, un fijador y un escudo de hierro para proteger la cerradura de la puerta. En la campaña de 2014 apareció una hebilla de hierro del siglo XIII.

El estudio de los aperos de ganado y las herramientas nos permite aportar datos sobre la economía local. La presencia de elementos asociados al mundo equino, como una herradura, una espuela, un pasarriendas y algunos pequeños clavos que podrían ser como los empleados para sujetar las herraduras a los cascos de los caballos indican la presencia de estos animales en la zona del castillo.

Para el mundo de la oveja, el horizonte es igualmente ilustrativo, y a los badajos de hueso que se describen en el apartado correspondiente debe sumarse la presencia de un pequeño cencerro para ovejas.

Los clavos son uno de los elementos metálicos que más se documentan en las excavaciones de Fuenteungrillo. Empleados para sujetar los tablones de las puertas y de las ventanas, así como diferentes elementos (trillos, mesas, etc.) los hay de diversos tamaños y usos, encontrando dos grandes grupos: los clavos de gran tamaño y sección cuadrada, con cabeza plana, que se usan para la construcción, fundamentalmente. Después hay una serie de clavos de medianos, que debieron emplearse para trabajos menores como muebles o arcones. Finalmente, los de menor tamaño, usados para el herraje de los caballos. Estos clavos tienen sección cuadrada y cabeza plana.